Título: Abaratan diésel tras amenaza fiscal, pero peligros de adulteraciones en el mercado
La presidenta de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ha advertido recientemente que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) visitará estaciones de servicio para revisar los márgenes de ganancia, lo que ha llevado a que los gasolineros bajen el precio del diésel. Según informes, 61% de los expendios venden hoy el litro en menos de 28 pesos, el tope fijado por el gobierno y el gremio. Esto parece ser una buena noticia para los consumidores, especialmente para aquellas familias con menores ingresos que se benefician de precios más bajos.
Sin embargo, analistas temen que esta situación incentive prácticas nocivas en el mercado. Según Gonzalo Monroy, director de la consultora GMEC, los gasolineros pueden cumplir con los topes al precio adulterando el combustible, mezclando combustible robado o huachicol, y regresando a los litros de 850 y 900 mililitros. Alejandro Montufar, director de PetroIntelligence, coincide en que existe este riesgo, ya que es normal que se busquen disminuir los costos ante un escenario en el que los márgenes son más estrechos.
La situación en el mercado de combustibles es compleja y se ve influenciada por factores como la guerra en Medio Oriente y la reducción del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a los combustibles. Aunque la fijación de precios podría favorecer a las familias de menores ingresos, el control genera distorsiones y puede llevar a prácticas ilegales. Es importante que la Profeco siga con sus verificaciones para garantizar que el tipo de actividades fuera del marco regulatorio no se materialicen.
En resumen, si bien el precio del diésel ha bajado, hay preocupaciones sobre las prácticas que pueden llevar a cabo los gasolineros para cumplir con los topes al precio. Es importante que se mantengan los controles y se fomente una competencia limpia en el mercado de combustibles.
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