Un ataque sin precedentes en Teotihuacán tiene a México con la espalda contra la pared. Un turista alemán fue herido durante el tiroteo, mientras que cuatro ciudadanos de origen estadounidense resultaron ilesos. El agresor, identificado como Julio César Jasso Ramírez, fue arrestado y acusado de disparar contra los extranjeros mientras tomaban fotos en una zona arqueológica considerada sagrada por los pueblos originarios.
David Saucedo, experto en seguridad, describe el tiroteo como una “excepción” en medio de escenarios de violencia que suelen tener un fondo patrimonial o económico. Sin embargo, en este caso, se trata de un crimen motivado por xenofobia, odio y racismo. El especialista asegura que el acto fue intencionalmente público, con el objetivo de ser visto y reconocido. “El agresor esperaba obtener aprobación de un grupo social”, afirma Saucedo.
María Teresa Prieto Quezada, coordinadora del Doctorado en Gestión de Paz y Prevención de Violencias de la Universidad de Guadalajara, sugiere que los jóvenes que cometen ataques en lugares públicos suelen ser aquellos que buscan notoriedad y reconocimiento. “Son glorificados, buscan atención y citan a otros que vinieron antes”, explica la especialista.
El tiroteo en Teotihuacán se da en un contexto en el que los ojos del mundo están en México. El país se prepara para recibir a miles de visitantes para el Mundial de Fútbol en 2026, lo que podría agravar la situación. Los especialistas en seguridad temen que la imagen de turistas rehenes de un ciudadano mexicano apuntándoles con una pistola pueda tener consecuencias negativas en el turismo.
El gobierno mexicano ha asegurado que el país es seguro para los visitantes, pero los expertos en seguridad creen que la comunidad internacional puede cuestionar la narrativa oficial del gobierno en el futuro. “La resistencia de las embajadas y gobiernos de otros países puede ser significativa en el corto y largo plazo”, advierte David Saucedo.
La seguridad pública y el turismo en México están en el centro del debate en este momento. Las autoridades deben trabajar para prevenir futuros ataques y proteger a los visitantes. La situación es compleja y requiere una respuesta coordinada y efectiva.
La comunidad internacional ha expresado su preocupación por la seguridad de sus ciudadanos en México. Es importante que el gobierno mexicano garantice la seguridad de todos los visitantes y residentes en el país. La situación en Teotihuacán es un recordatorio de la importancia de prevenir la violencia y promover la paz en todo el mundo.
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