**Sheinbaum lanza consulta para conformar Ley de Derechos de los Pueblos Indígenas; 16 mil comunidades tomarán la palabra**
El gobierno federal emprende un nuevo capítulo en su relación con las comunidades indígenas y afromexicanas del país. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que la propuesta de iniciativa de la Ley General de Derechos de Pueblos Indígenas y Afromexicanos está lista, por lo que será sometida a consulta con todas las comunidades que representen a 25.8 millones de personas. Esta etapa de deliberación y aportación de propuestas estará a cargo de más de 16 mil comunidades de todo el país.
La elaboración de esta propuesta llevó un año y medio de trabajo de la mano de integrantes del Consejo Nacional de Pueblos Indígenas y distintas dependencias del gobierno federal. La ley se enfoca en garantizar los derechos de los pueblos indígenas y afromexicanos, quienes han sido históricamente marginados de la estructura política y social del país. Se estima que la norma beneficiará a 16 mil 728 comunidades que representan estas diversas identidades culturales.
La presidenta de la República explicó que la consulta pública se desarrollará en cinco etapas, desde hoy con la firma hasta el próximo 12 de octubre con la presentación de la iniciativa a la Cámara de Diputados. Entre estas etapas, destaca la deliberación y estudio de la propuesta entre las comunidades, que deberán respetar sus formas tradicionales para emitir sus votos. Una vez que todas las aportaciones se encuentren integradas, la propuesta se presentará al Congreso para su aprobación.
La Ley General de Derechos de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos busca brindar reconocimiento a la diversidad cultural y lingüística de México, así como generar un marco jurídico que proporcione seguridad jurídica a los pueblos indígenas y afromexicanos. Esto se traduce en oportunidades de desarrollo económico, acceso a servicios básicos, y participación efectiva en los procesos políticos y sociales del país.
En este sentido, la consulta pública es considerada una oportunidad sin precedentes para que las comunidades indígenas y afromexicanas participen en el diseño de su propio futuro. Se espera que, al final de este proceso, se produzca una Ley que refleje genuinamente los intereses y necesidades de los pueblos indígenas y afromexicanas, y que contribuya a fortalecer la cohesión y equidad social de la población mexicana.
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