El hombre que irrumpió en la Cena de Corresponsales en Washington y atacó a miembros de la administración de Donald Trump, dejó un manifiesto donde explicó sus motivos y objetivos. En el texto, Cole Tomas Allen, cuyo nickname es “cold force”, dice que su objetivo principal era atacar al presidente y a los funcionarios de su gobierno, excepto el director del FBI, Kash Patel. Allen se presentó como un ciudadano dispuesto a defender su honor y su país, enojado con la administración de Trump por sus políticas y acciones.
El manifiesto expone las “normas de combate” de Allen, que incluyen el uso de perdigones en lugar de balas para minimizar las víctimas. También establece que los agentes del Servicio Secreto son blancos únicamente en casos necesarios y solo serán atacados para incapacitarlos. La seguridad del hotel, la Policía del Capitolio y la Guardia Nacional son excluidos como blancos, así como los empleados, huéspedes y invitados no directamente involucrados en la administración de Trump.
Allen critica la administración de Trump por lo que considera como crímenes y abuso de poder, y se siente enojado por la tolerancia y la complacencia de la sociedad estadounidense hacia estas prácticas. En lugar de seguir la línea de la no violencia y la tolerancia, Allen se presentó como un defensor de la justicia y la protección de la sociedad.
El manifiesto de Allen no es una llamada a la violencia, pero si una crítica directa a la administración de Trump y a la sociedad estadounidense por su tolerancia y complicidad en los problemas de la nación. La reacción de Trump de llamarlo “hombre que actuó por odio a los cristianos” puede verse como una forma de desviar la atención de los problemas reales y del verdadero sentido del manifiesto de Allen.
La situación en torno a este incidente sigue desarrollándose, y se espera que se conozcan más detalles en las próximas horas.
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