La inflación en México se mantiene en un ritmo elevado, aunque moderó su velocidad en la primera quincena de abril, informó ayer el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). La tasa anual de inflación general bajó ligeramente de 4.59% al cierre del mes pasado a 4.53%, pero sigue siendo un tema de preocupación para los hogares mexicanos.
Los alimentos frescos y la gasolina premium siguen aumentando en precio, lo que afecta a las familias que luchan para mantener sus niveles de calidad de vida. El jitomate, parte de la canasta del Paquete Contra la Inflación y la Carestía (Pacic), continuó encabezando la lista de los productos con los mayores aumentos con 126% anual. El precio del jitomate superó los 60 pesos por kilo en marzo y aunque ha descendido a entre 45 y 55 pesos, sigue siendo una carga para muchos hogares.
La gasolina premium también aumentó en 9.7% anual, su mayor alza desde la segunda quincena de febrero de 2022. Los consumidores de este combustible reciben un estímulo fiscal para que no paguen la cuota completa del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios, pero este beneficio no llega al final de la cadena de suministro. La energía y los productos derivados, como la electricidad, también aumentaron en precio, lo que afecta a las familias que más lo necesitan.
A pesar de los acuerdos voluntarios entre el gobierno federal y productores y comercializadores, así como los subsidios a combustibles para suavizar los precios al consumidor, la inflación sigue siendo un problema en México. La caída en la electricidad mayor a la proyectada fue una sorpresa negativa para los analistas, quienes esperaban una disminución más gradual en la inflación. Por lo tanto, aunque la inflación se desaceleró en la primera quincena de abril, sigue siendo un tema de preocupación para los hogares mexicanos.
La inflación afecta más a los pobres y a las familias que más lo necesitan, como se ha señalado en un estudio reciente. Además, la inflación golpea más a las mujeres, que son las principales responsables de la organización y planificación de hogares. En conclusión, aunque la inflación en México se mantiene en un ritmo elevado, es importante seguir monitoreando y trabajando en la reducción de la inflación para proteger a los hogares mexicanos.
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