Los colombianos comienzan a votar en elecciones presidenciales para elegir el sucesor de Gustavo Petro, el primer presidente de izquierda del país que dejará el poder con alta popularidad después de reducir el hambre, el desempleo y ampliar programas sociales. Con una campaña polarizada y miedo, los votantes buscan tranquilidad y paz en medio de la peor ola de violencia de la última década.
Entre los candidatos, Iván Cepeda parece tener una ventaja en la intención de voto, ya que propone dar continuidad a las políticas de Petro en un momento de crisis fiscal y recrudecimiento de la violencia. Por otro lado, Abelardo de la Espriella, un excéntrico abogado millonario conocido como “El Tigre”, vende un mensaje confrontativo contra la izquierda y promete la muerte o cárcel para mafiosos.
La jornada electoral se extenderá hasta las 21H00 GMT y la autoridad espera tener resultados pocas horas después del cierre. La abstención, que suele superar el 40%, es un problema que se busca reducir en esta ocasión.
El gobierno de Petro ha sido considerado “disruptivo” por algunos políticos, ya que enfrentó al Congreso, las cortes, la fiscalía y el banco central en sus intentos de implementar reformas. Sin embargo, su base electoral se ha vuelto hacia Cepeda, quien se presenta como un continuidad de las políticas de su gobierno.
La elección es importante para Colombia, ya que busca un futuro con menor violencia y mayor tranquilidad. Los resultados se esperan en un balotaje que llevará a cabo el 21 de junio.
La seguridad en el país es un tema crítico, ya que se espera la presencia de 408 mil miembros de la fuerza pública para garantizar la seguridad en medio de la producción mundial de cocaína. La polarización y el miedo han been el clima dominante durante la campaña.
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