Alejandro Suárez, el tartamudo que se volvió poeta, cumple hoy 85 años con 65 años de carrera en el mundo del espectáculo. Es un logro inigualable para alguien que nunca quiso ser actor ni protagonista de atención, pero que Dios le dio un don para la risa y la comedia. Su trayectoria en la televisión de finales de los 70 y los 80 lo convirtió en uno de los rostros más recordados de la época, y lo llevó a convertirse en referente del humor blanco.
Suárez recuerda que, de joven, era tartamudo y tímido, pero que la televisión le dio una plataforma para superar sus miedos y convertirse en alguien más seguro y confiado. Aunque siempre ha sido una personalidad reservada, su popularidad en el programa “La carabina de Ambrosio” y en otras producciones televisivas lo convirtieron en un personaje querido por el público. Su característico chiflido y su capacidad para inventar frases y contar chistes lo hicieron irrepetible en la pantalla.
A lo largo de su carrera, Suárez ha trabajado en numerosos proyectos, desde teatros y foros hasta programas de televisión y películas. Entre sus trabajos más destacados, se ubican “Ensalada de locos” y “La carabina de Ambrosio”, aunque asegura que cada personaje ocupa un lugar propio en su corazón. A pesar de haber perdido a muchos de sus compañeros de trabajo a lo largo de los años, todavía conversa con algunos de ellos desde su casa en Cuernavaca.
La magia de la risa ha sido siempre una parte importante de la carrera de Suárez, y él la atribuye a Dios, quien le dio ese don en lugar de seguir siendo un niño tímido y tartamudo. “Creo mucho en Dios”, asegura. “Él me dio este don porque yo no quería ser artista. A mí Dios me dijo lo que iba yo a hacer en la vida, pero llegó la oportunidad, como le llegó a Hugo Sánchez la de ser futbolista, y pues yo solo la tomé”.
Con 85 años y 65 años de carrera, Alejandro Suárez es un verdadero icono del espectáculo en México. Su legado en la televisión y el teatro es inigualable, y su capacidad para hacer reír a la gente ha sido una herramienta fundamental en su trayectoria. Su humildad y su agradecimiento hacia Dios son qualities que lo han llevado a donde está hoy, y es por eso que su carrera es un ejemplo a seguir para todos los que quieren hacer de su vida una comedia.
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